De vez en cuando me permito el lujo de perder mi ser en librerías, grandes o pequeñas, con o sin renombre, antiguas o nuevas; donde venden libros raros, ‘top ten‘, inusuales, especializados o, incluso, en la que te puedes tomar un café mientras lees. Disfruto viendo los lomos de esos cuadernos llenos de historias, repletos de letras y con cosas nuevas de las que aprender e imaginar. Pero lo que más me gusta, además de comprarme un libro y disfrutar después, es que me regalen marcapáginas poco comunes (sí, sí, marcapáginas).
Ayer me regalaron uno en el que ponía lo siguiente:
“Por grandes y profundos que sean los conocimientos de un hombre, el día menos pensado encuentra en el libro que menos valga a sus ojos, alguna frase que le enseñe algo que ignora”.
Esta frase pertenece a Mariano José de Larra. Cuando la leí, mi mente retrocedió de inmediato a las clases de Historia del Periodismo, en la que el autor de la cita se dejó caer por el temario y, entre otros muchos detalles de su negocio periodístico y personalidad, el profesor recomendó que nos animáramos a leer sus artículos. Así que nada más llegar a casa me puse a navegar por la red y me topé con la Bilbioteca Virtual Miguel de Cervantes, la cual tiene un pequeño espacio ‘reservado’ para Larra.
Dentro de esta página me encontré con sus publicaciones periódicas en El Observador o en El Pobrecito Hablador, la gran mayoría de sus artículos periodísticos, poesías, y una fonoteca en la que se pueden escuchar algunos escritos, entre otras cosas. No pude evitar perderme por sus palabras y, dentro de ellas, descubrí que realmente era un artista, un maestro del lenguaje y que manejaba con soltura y equidad su vocabulario.
Os animo a que os dejéis llevar por alguno de esos hipervínculos y que intentéis imaginaros el Periodismo, la comunicación y la vida, hace dos siglos de la mano de Larra.
Pocas palabras hay tan buenas, tan útiles en el día, tan en boga; pocas palabras buenas que puedan tan fácilmente convertirse en «buenas palabras». Por ahora.

Doy fé de que cuando entras en una librería, te pierdes. Yo también lo hago, ojalá siempre que uno se sintiera perdido, fuera de este modo, entre libros.
Haré uso de tus recomendaciones y tus links!
Comentario por sucedequeaveces — 23 Marzo 2009 @ 10:10